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Rocha, Martes 5 de febrero de 2019

Inseguridad
Robaron a la periodista Victoria Rodríguez en Cabo Polonio


Le llevaron el celular y 8.000 pesos a la comunicadora que está de vacaciones en el balneario rochense. No fue la única víctima de la delincuencia.
La periodista Victoria Rodríguez fue víctima de la delincuencia durante sus vacaciones en el balneario Cabo Polonio, en Rocha.
El robo ocurrió en la madrugada de este lunes mientras la comunicadora dormía, en una vivienda ubicada en la Playa Sur.
Al despertar, se dio cuenta que le faltaba su celular y 8.000 pesos. Inmediatamente, realizó la denuncia en el destacamento policial de la zona, más allá que el hurto ocurrió en jurisdicción de Prefectura.
Victoria Rodríguez se hospeda en una casa dentro del predio de Gabasol, pero no fue la única víctima. Vecinos denuncian robos en otras viviendas e intentos de ingresar a otras fincas ubicadas en Playa Norte.
Según los vecinos, hasta el momento se venía desarrollando una temporada tranquila en materia de seguridad, pero los hurtos de anoche sorprendieron a todos.
La seguridad en la zona de Cabo Polonio es un tema complejo. El área de mayor concentración de población está ubicada en jurisdicción de Prefectura, pero esa repartición de la Armada no tiene en el lugar un destacamento permanente con personal, solo se hace recorridas dos veces por semana.
Por otra parte, sí existe un destacamento policial, pero el mismo está ubicado en el área de Prefectura y cuenta con un solo efectivo, el cual no puede salir de esa repartición, a no ser que ocurra una denuncia por violencia doméstica. Fuente: Subrayado.


Fin de semana recargado
Senador Cardoso visitó 11 localidades del Departamento

Tal como es su estilo, el Senador Cardoso retomó la agenda de visitas, llegando en esta oportunidad a 11 las localidades visitadas del departamento.
El viernes estuvo en 19 de Abril, La Coronilla y al finalizar el día conversó con vecinos y dirigentes locales que se acercaron al comité de la ciudad de Chuy.
El sábado visitó Barrancas, San Luis y Cebollatí y ayer lunes estuvo en Valizas, Aguas Dulces y Castillos.
"El encuentro con los vecinos y amigos nos fortalece personal y políticamente. En política, es muy importante la cercanía con la gente, eso nos nutre de la realidad cotidiana que se vive en cada localidad".
Y sostuvo, "... esa visión directa del acontecer local, nos da insumos para presentar nuestras líneas programáticas para el departamento".


Turismo
Febrero comenzó muy tranquilo y aseguran que no hay casi reservas

Según informó el diario El País días atrás, por el puente San Martín ingresó un 30% menos de turistas que el año pasado. Y las cifras extraoficiales comienzan a confirmar lo que los funcionarios de la frontera observan a diario: hay mucho menos tránsito que la temporada anterior. Mientras que en enero de 2018 ingresaron por Fray Bentos cerca de 160 mil personas, en los primeros 31 días de este año, lo hicieron poco más de 110 mil visitantes, lo que arroja un notorio descenso en comparación con una temporada récord. “El año pasado el movimiento era constante y ahora el tránsito es desde la mañana al mediodía. El puente San Martín de tarde generalmente ofrece una imagen desoladora”, indicó un funcionario del puente fronterizo al matutino capitalino.
A simple vista ya se veía que las cifras de enero iban a resultar malas. El tiempo no ayudó, la situación en Argentina menos. Los turistas de ese país este verano compraban la mitad de lo que podían adquirir la temporada pasada por un mismo producto. Así las cosas ya a esta altura se nota que será un invierno largo. Además, otra constante es el gasto notoriamente inferior que realiza cada visitante. “Si comparamos los números de ingreso con otros años, el movimiento ciertamente no es malo, pero lo que marca la diferencia es que vienen porque son turistas fidelizados con Uruguay, pero fuertemente golpeados en su economía y encima el peso argentino se lo toman a 0,50, lo que hace que todo les resulte excesivamente caro”, señaló un funcionario con más de 25 años de experiencia.
Los últimos días de enero parecía que las cosas podían repuntar un poco. La ola de calor ayudó a que la gente se animara y disfrutara del mayor encanto de la zona, sus playas, pero ahí llegó otro condimento para formar la tormenta perfecta: las cianobacterias. Así las cosas febrero comenzó con mucha incertidumbre. Un operador inmobiliario de la zona al ser consultado por Correo de Punta del Este acerca de la cantidad de reservas o consultas solo contestó: “Nada. Cero. Me hice hacer unos carteles para poner en la vereda del local: city tour y Cabo Polonio. A alguno agarraré”. Otro empresario inmobiliario de la zona, cuyo fuerte no son los alquileres, opinó de la misma manera: “Está re tranquilo, y los pocos que se hacen son por tres días, cuatro días o a lo sumo cinco días”. Es sabido que buena parte de los alquileres se realizan por la plataforma Airbnb. Correo de Punta del Este consultó también a algunas personas que alquilan sus casas por este medio. “El año pasado tuve 20 consultas, este año 4. Por suerte pude concretar”.Mientras tanto, en el sector gastronómico también hay quejas. La propietaria de un restaurante en la avenida Pedragosa Sierra contó que sus números en enero fueron 10 % menos que la temporada anterior. “Para lo que se escucha por ahí no está tan mal. Los fines de semana trabajamos lindo. Entre semana de terror. Pero tengo miedo de febrero,”, aseguró”. Punta del Este exhibe desde hace unos días un panorama de gran tranquilidad, con pocos autos circulando por sus calles, ramblas y avenidas y con sus establecimientos hoteleros con niveles de ocupación muy bajos.
Un panorama similar se registra en los restantes puntos de interés turístico del país, según explicó al diario El País el titular de la Cámara Uruguaya de Turismo, contador Juan Martínez. “Es una temporada muy complicada. Muy difícil. Muchos operadores no recuerdan en muchos años para atrás algo así. De todas formas, es algo esperado, era previsible que se presentara esta situación con una caída muy grande en la llegada de los turistas argentinos”, dijo. “Enero tuvo un treinta y cinco por ciento menos de actividad, tal como lo previmos mucho antes de la temporada de verano en curso. Algunos pueden tener mejores números, y otros peores. El litoral norte cayó un poco menos. En el este cayó más. En Colonia está muy complicado el panorama”; dijo Martínez. “Para febrero es imposible hacer un pronóstico. No hay un gran movimiento, no hay consultas, no hay reservas, se bajaron los precios, tanto de alojamiento de hoteles como de los alquileres de casas y apartamentos. Y lo mismo ocurre en el sector gastronómico. A pesar del esfuerzo de todos los sectores, la aguja no se mueve. Está quieta”, añadió. A juicio de Martínez el problema que enfrenta la actividad turística del país no pasa por los precios, “porque todos los sectores han hecho un esfuerzo muy grande, perdiendo, muchos de ellos, hasta la rentabilidad. Este problema está en los bolsillos de los turistas. Todos nuestros clientes, los argentinos sobre todo, miden y sacan cuentas a la hora de elegir su lugar de vacaciones”. Martínez sostuvo que la devaluación de la moneda argentina impactó en los bolsillos de los vecinos. “El turista argentino no salió a ningún lado. Hay quejas en Carlos Paz y en Mar del Plata. Ni a la costa atlántica, ni a Chile, ni a Brasil. No es un tema solo nuestro. Es que el bolsillo de los argentinos quedó vacío con la devaluación de su moneda”, expresó.


Juventud
Agenda Verano Querido en Rocha febrero 2019


Tortugas volvieron a su hábitat tras acción conjunta SNAP - Karumbé
     

Seis tortugas que fueron encontradas por turistas en las rutas de Rocha fueron liberadas en Parque Nacional y Reserva de Fauna y Flora El Potrerillo de Santa Teresa. Se trata de cinco tortugas de la canaleta (Acantochelys spixii) y un Morrocoyo (Trachemys dorbigni), todas especies de agua dulce, que tras una coordinación conjunta entre Karumbé y los Guardaparques del Potrerillo, luego de estar en observación en el Centro de Tortugas en La Coronilla, volvieron a su hábitat natural.
El Potrerillo de Santa Teresa, en el Departamento de Rocha, es un lugar ideal para liberar este tipo de especies ya que son extensas reservas de agua dulce que desembocan en la Laguna Negra.
Este ambiente brinda además numerosos sitios de refugio, alimentación, nidificación y cría para más de 60 especies de aves acuáticas, tanto residentes como migratorias.
El Potrerillo de Santa Teresa Esta que incluye la Laguna Negra, Complejo costa y humedales del Este y Complejo de la cuenca Atlántica se encuentra en proceso de ingreso al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP/Mvotma).

 


Afirma Gustavo Fungi
“El guardavidas tiene que llegar a la playa como lo que es: un servidor público”

Virginia Recagno
Sobre la profesión de guardavidas y el “cambio de paradigma” del último tiempo.
Con padre y tío guardavidas, Fungi supo desde chico que también quería serlo. Este año, después de 35 rotando por las distintas torres de las playas de Montevideo, se volcó de lleno a la coordinación de la escuela Todos al Agua, de prevención acuática, del servicio de guardavidas de Montevideo. Fungi, quien además es secretario de la Asociación Nacional de Guardavidas, recibió a la diaria el miércoles, después de una noche de tormenta, en el parador de la playa Honda, en Malvín, para conversar sobre esta profesión que considera que es “para gente ‘de la costa’” y en la que visualiza un “grave problema”: la falta de presencia de mujeres.
¿Cómo fue que decidiste ser guardavidas?
Vengo de una familia de guardavidas –mi padre y mi tío lo eran–, por lo que para mí era lo más normal del mundo. Me crie en una torre de guardavidas, en un ambiente festivo por la actitud de mi viejo y de mi tío, pero también había otra cosa que descubrí con los años: la parte solidaria de la profesión, que es intrínseca. Un poco eso, y otro poco porque era una opción laboral muy interesante. Me parecía una figura respetada y un lugar hermoso para trabajar. Para nosotros la playa es el mejor lugar del mundo, porque en general los guardavidas son gente de la costa. Quien no disfruta de la costa no dura muchos años.
¿Cómo es el día a día?
Lo más lindo es llegar e imaginar lo que se va a dar en el correr del día –en el caso de los que trabajamos de mañana–. Hoy es un día gris, tormentoso, ya sabés qué va a suceder: si sale el sol va a hacer mucho calor porque la humedad va a levantar. El mar está medio quieto, planchado, pero en algún momento va a haber un cambio de viento y va a empezar a soplar. Y después de sacar estas conclusiones lo negociás con tu compañero, porque el criterio es sumamente subjetivo, básicamente por la experiencia.
Trabajaste siempre en Montevideo, ¿cómo han cambiado las playas y sus visitantes desde entonces?
Sí, empecé hace 35 años trabajando en Carrasco, en Arocena, y se llenaba. Era otro verano y otra población. Después trabajé en Miramar, en esta playa [la Honda] y en la playa Brava. Básicamente, cambió el aspecto cultural y medioambiental. En lo cultural me refiero a que empecé a trabajar en la dictadura y era bastante difícil el relacionamiento con la Prefectura: había que tener cierto tacto porque no estaban muy claramente delimitadas las áreas. Hoy por hoy se hace un muy buen trabajo con ellos. Por otro lado, siento como que se ha distendido el respeto entre la gente de la playa y a veces con las propias señales que se ponen de prevención. En lo medioambiental hubo un antes y un después cuando el colector empezó a funcionar, y en paralelo el aumento de los plásticos fue notorio. Hace 15 o 20 años aparecieron las cianobacterias y no sabíamos qué eran, y poco a poco la información empezó a llegar. Ahí surgió la bandera sanitaria [roja con una cruz verde en el centro], que indica contaminación, que puede ser, entre otras, de cianobacterias.
¿Cuál es la función del guardavidas?
Puede dividirse en tres. La primera, y la más importante de todas, es la prevención, que se puede catalogar como el izado de una bandera, la comunicación, charlar con un vecino sobre una situación de riesgo o posible riesgo, o lo que se hace en esta escuela, que es educación en prevención acuática. La segunda es la asistencia a una persona en caso de requerirlo, sea en la arena o en el agua. La tercera es la práctica de primeros auxilios a una persona, según el protocolo y dependiendo del grado de ahogamiento [hay seis: el uno es una simple tos, mientras que el seis es el paro cardiorrespiratorio, con una morbilidad de entre 7% y 12%]. Hay una investigación hecha por los guardavidas de Santa Catarina, en Brasil, que hicieron un relevamiento de casi dos millones de casos de intervenciones de guardavidas y 99% correspondió a prevención. Eso dimensiona nuestro trabajo.
¿Es una profesión valorada?
Siento que sí: en la escuela, por mis compañeros, por los vecinos del barrio, para quienes somos personas confiables. Hay un diálogo, un relacionamiento. Claro que también hay excepciones. Ahora, mi trabajo es un buen trabajo y se paga un dinero que en la media de los trabajadores uruguayos podría llegar a ser justo. También contamos con formación permanente.
¿Por qué hay tan pocas mujeres guardavidas?
Ese es un problema. La presencia de la mujer en la playa, en el diálogo con el público, en la educación y prevención y en su accionar, es fundamental. Creo que este rezago tiene que ver con viejos modelos que no son exclusivos de los guardavidas. No hace más de 40 años, en el curso de guardavidas, si no dabas con determinada estatura, siendo hombre, no podías entrar. Son todos rastros de machismos.
¿Qué hacen en invierno?
En el caso del servicio de guardavidas de Montevideo, que es el más longevo –y para mi gusto el más profesional–, hay un modelo que implica que la amplia mayoría de los funcionarios guardavidas son presupuestados y una parte de ellos gozan del franqueo, que implica que por cada día en rojo del almanaque [incluidos los domingos] de la temporada y cada sábado, generan más licencia. Entonces, con esto sumado a la licencia ordinaria, nos reintegramos ya para el entrenamiento y los cursos que empiezan aproximadamente en agosto y van hasta noviembre. Luego hacemos la prueba de suficiencia, que determina si estás habilitado a estar en la playa. En mi caso y el de otros, cumplida la licencia, pasamos a trabajar en la escuela, donde tenemos un programa que se llama “Guardavidas junior” que se trata específicamente de educación en prevención acuática. Se realiza en el Municipio E, en algunas de las escuelas públicas, y contempla 18 clases en piscina y dos talleres. La idea es que sea una experiencia piloto y poder replicarlo en la medida en que se vayan consiguiendo más instalaciones acuáticas.
Señales
¿Pensás que la gente conoce las señales?
Me parece que sí, porque son de sentido común. Si hablo de rojo, verde y amarillo, hay una analogía explícita al semáforo y todo el mundo reconoce qué significa. Yo creo que lo que sucede es que la gente cuando llega a la playa no las busca, y por otro lado, la bandera de la torre de guardavidas no es la más importante de la playa en apariencia [lo dice señalando cinco banderas enormes de publicidad, que son las primeras que se divisan]. Después está la roja que se pone sobre la orilla, que indica que hay una corriente de retorno o un escollo.
¿Qué es la corriente de retorno?
Es lo que los surfistas dicen chupón, y es la causante de 80% de las víctimas fatales en playas. Sucede que la masa de agua entra a la bahía y empieza a acumular agua, pero esta no sigue subiendo indefinidamente sino que en algún lugar al acumularse busca canales de retorno, que pueden ser en lugares naturales, como las rocas y en playas abiertas o grandes, y puede romper bancos –lo que la gente comúnmente llama pozos, pero en realidad es un canal–. En el océano es aun más importante, porque los volúmenes y la densidad del agua y la profundidad son otros. A veces hasta a una persona adulta con agua sólo hasta el pecho le cuesta salir, y es justamente lo que no hay que hacer: ir contra la corriente; en todo caso moverse en paralelo a la costa y salir con las olas.
¿Hay un acatamiento a las señales, en términos generales?
No podría ser tan categórico. Sé que hay compañeros que lo manifiestan, pero pienso que para hacer una afirmación seria habría que investigarlo. Mi percepción es que depende del lugar y el turno. El guardavidas tiene que llegar a la playa como lo que es: un servidor público. Tiene que ser cordial, amable, y expresar cuál es el peligro inminente para que la gente pueda apoderarse de esa información, no hacerlo por imposición y establecer la prohibición. En general funciona. Obviamente, siempre hay alguna persona que no acata las normas, un trasgresor de las normas en general.
¿Cuántas personas mueren ahogadas por año en nuestro país?
Ahí tenemos un problema profundo: la falta de registros comunes entre los rescatistas de los diferentes puntos de Uruguay y la información certera. Porque puede pasar que una persona que tuvo algún grado de ahogamiento llegue al centro hospitalario y que después de días de estar en el hospital muera por infección respiratoria y el certificado de defunción va a ser otro. No hay un seguimiento. Por eso es tan importante la conformación de la Mesa Interinstitucional de Seguridad Acuática, una recomendación de la Organización Mundial de la Salud [OMS] convocada por el Ministerio de Salud Pública en enero de 2018 [y que el viernes retomó la iniciativa con reuniones que serán mensuales]. La primera etapa aspira a un registro único en tres niveles: rescatistas, emergencias móviles y centros hospitalarios. Si esto se cumple, vamos a tener la primera investigación científica de lo que pasa en Uruguay. Los formularios ya están hechos, lo que falta ahora es cambiar las cabezas de los actores, que son todos reacios a los registros. La OMS señala en su último reporte que Uruguay está a la cabeza de los ahogamientos en América, y no sólo los que ocurren en verano, sino todo el año, y 94% de las víctimas fatales ocurren en lugares donde no hay servicio de guardavidas o fuera de su horario de cobertura.
En cuanto al horario de trabajo, coincide en su mayoría con el que es peor para exponerse al sol. ¿Qué opinás sobre esto?
Es un problema, pero la realidad es que hay muchos más. El problema fundamental es que nos falta un Plan Nacional de Seguridad Acuática, que discrimina entre la investigación para ver qué sucede, las acciones de educación y formación y las de legislación. Es un tema que, en el mundo, donde mueren 400.000 personas por ahogamiento todos los años, la OMS lo señala como omiso. Los registros calificados son apenas 5%, lo que implica que el problema es mucho mayor.
¿Guardavidas o salvavidas?
Mi título es de salvavidas, pero en los años 90 hubo un cambio de nombre a guardavidas, que en realidad tiene que ver con un cambio de paradigma: de rescatista pasó a estar en un plano de educador y proveedor de información.

 


Actualidad
Presencias, ausencias y alusiones en presentación de sello de Wilson


“Viva Wilson”. Con estas palabras, la presidenta del Correo del Uruguay, Solange Moreira, terminó su intervención este lunes durante la presentación del sello conmemorativo de los 100 años de Wilson Ferreira Aldunate, nacido el 29 de enero de 1919, en la sede del Partido Nacional.
La intervención de la actual presidenta de una empresa estatal, por ende frenteamplista, en la sede del principal partido de la oposición durante el homenaje al último gran caudillo de esa colectividad, fue el final de una ceremonia corta pero emotiva, que llamó la atención por los pasajes de algunos discursos, sus ausencias y sus presencias.
El evento convocó. La sala de conferencias de la sede del Partido Nacional quedó chica. Entre los asistentes estaban tres de los seis precandidatos a la Presidencia del lema: Jorge Larrañaga, Juan Sartori y Carlos Iafigliola. Estuvo ausente la otra mitad de los postulantes: Luis Lacalle Pou, Verónica Alonso y Enrique Antía.
“Wilson representa el sentir intergeneracional de lo que significa ser blanco”, indicó la presidenta del Directorio del Partido Nacional, Beatriz Argimón. La suya, agregó, es la “generación que escuchó los cassetes de Wilson en el exilio, la que sufrió el Pacto del Club Naval y la que escuchó su imponente discurso en la Explanada Municipal” cuando fue liberado. Su generación, añadió, “es la que tiene la obligación moral de transmitir quién fue Wilson a las siguientes”.
Junto a ella se encontraban legisladores y directores blancos como Jorge Gandini, Pablo Iturralde, Pablo Abdala y Armando Castaingdebat. Parado detrás de las presidentas Argimón y Moreira estaba Fernando Saralegui, representante del Partido Nacional en el directorio del Correo, cuyo uso de los viáticos fue muy cuestionado a fines del año pasado. En la primera fila estaba sentada Silvia Ferreira, una de las hijas de Wilson, visiblemente emocionada.
Otro de los hijos de Wilson, Juan Raúl Ferreira, que el año pasado manifestara su ingreso al Espacio 609 del Frente Amplio, cuestionó duramente en Twitter el no haber sido invitado a esa ceremonia y pidió a Moreira que renunciara a su cargo en el Correo.
El sello presentado este lunes, cuya solicitud fue cursada en febrero de 2018, es el séptimo que el Correo del Uruguay le dedica a la memoria de Wilson Ferreira. Se basa en una foto de Ricardo Ayestarán, tomada en enero de 1985 durante una visita del dirigente a la Secretaría de Asuntos Sociales del Partido Nacional. Ayestarán, entonces militante y hoy médico de profesión, también estuvo, muy emocionado, en la ceremonia de este lunes. “El Wilson de las ideas es el que está en ese sello”, resumió Gandini, presidente de la Cámara de Diputados.
“Para mí es muy difícil hablar con la razón así que hablaré con el corazón”, comenzó su intervención Fernando Saralegui, que protagonizaría el discurso más emotivo y más aplaudido de la ceremonia, con varias alusiones vivenciales. Tomando del hombro a Solange Moreira, que estaba sentada delante de él, destacó “que no hubo ningún interés mezquino en el directorio” del Correo a la hora de confeccionar el sello conmemorativo. “No es que el Correo se haya vuelto wilsonista; el Correo homenajea a quienes hicieron algo por el país”.
Los mayores aplausos, empero, los logró Saralegui al declarar: “Aquellos que creen que el wilsonismo está fuera del Partido Nacional no conocen a Wilson”, en la que fue una obvia alusión a Juan Raúl Ferreira.
Este último, en su cuenta de Twitter, le pedía la renuncia a Solange Moreira, aseguraba que Silvia Ferreira había ido “engañada” y que era la segunda vez que Gandini insultaba la memoria de su padre en su centenario.
Ajena a ello, la presidenta del Correo apeló al alemán Bertold Brecht para calificar a Wilson: “Hay hombres que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles”. Fuente: Ecos.
 

 

 

 

 

 

 

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